Sobre SalarioLimpio
Calculadoras laborales salvadoreñas que explican de dónde sale cada número. Un proyecto personal, en línea desde agosto de 2026 y mantenido a mano.
De dónde viene esto
SalarioLimpio nació de una frustración muy común en El Salvador: recibir la boleta de pago y no entender por qué el número de abajo no se parece al del contrato.
Hay calculadoras de sueldo salvadoreñas de sobra. El problema es otro: casi todas te dan una cifra y punto. No dicen con qué tabla la calcularon, ni de qué año es esa tabla, ni en qué artículo se apoyan. Y cuando uno va a comprobarlo, descubre que muchas arrastran datos derogados hace años.
Este sitio se construyó al revés. Primero el decreto, después el código.
Qué encuentras aquí
Once calculadoras y cuatro guías. Las cuentas que todo trabajador salvadoreño necesita hacer alguna vez: el salario neto mes a mes, el aguinaldo de fin de año, la liquidación completa, la indemnización por despido, las vacaciones con su recargo, las horas extra, los asuetos. Y del otro lado del mostrador, lo que de verdad cuesta un empleado a una empresa.
Todas son gratuitas, sin registro y sin límite de uso.
Cada una viene con la explicación de cómo se llega a ese número y con el artículo de ley en el que se apoya. La idea no es darte una cifra, sino que entiendas de dónde sale y puedas reclamar si tu planilla dice otra cosa.
Cómo se verifican las cifras
La regla es simple y bastante incómoda de cumplir: ningún número entra al sitio sin que hayamos leído la norma que lo fija. No una nota de prensa que la resume, no otra calculadora, no un artículo de blog. El decreto.
Suena a frase de marketing, así que aquí está la prueba. Al hacer la revisión de septiembre de 2026 fuimos a leer los textos oficiales en lugar de fiarnos de los resúmenes que habíamos usado al construir las calculadoras, y encontramos tres errores propios:
- El salario mínimo agropecuario estaba mal. Teníamos $305.23, que es la cifra que repiten decenas de artículos salvadoreños. El Decreto Ejecutivo N.° 12 del Ministerio de Trabajo reformó la tabla ocho días después de publicarla, y separó los sectores: $305.23 es para beneficios de café y recolección de caña; el sector agropecuario, pesca y recolección de café es $272.53.
- El divisor del salario diario estaba mal. Explicábamos que era 30.44. Pero $408.80 ÷ 30.44 da $13.43, y el decreto dice $13.44. El divisor real es 30.416667, que es 365 entre 12, y cuadra al milésimo en las cuatro filas del decreto. De esa cifra cuelga el tope de la indemnización por despido.
- Faltaba una prestación entera. Decíamos que al renunciar no se cobra nada más allá de lo ya ganado. Es falso: existe una ley aparte, el Decreto Legislativo N.° 592, que da 15 días de salario básico por año a quien renuncia con dos años o más de servicio. Para alguien con tres años y $800 de salario son $1,200 que la calculadora no estaba contando.
Los tres están corregidos y documentados en la página de cómo verificamos cada cifra, con el decreto, el número y la fecha de vigencia de cada dato que usa el sitio.
Contamos esto en voz alta a propósito. Un sitio que nunca reconoce un error no es un sitio sin errores: es un sitio que no los busca.
Por qué falta una calculadora
Si buscaste la de renta anual y no la encontraste, no es un olvido: está deliberadamente sin publicar porque no conseguimos verificar el tramo exento anual con una fuente oficial legible. Preferimos que falte una herramienta a que haya una equivocada, y el razonamiento completo está en la metodología.
Cada cuánto se revisa
Las revisiones no son automáticas: alguien tiene que ir a leer los decretos. Se hace una revisión completa cada enero, porque es cuando suelen entrar en vigor los cambios fiscales, y una revisión puntual cada vez que se aprueba una reforma laboral que afecte a algún cálculo.
Todo lo que ha cambiado hasta ahora, con su fecha y su decreto, está en la página de cambios legales. Ahí puedes comprobar tú mismo si el sitio va al día: si la última entrada es de hace año y medio, desconfía.
Esto también vale para juzgar a cualquier otra calculadora salvadoreña, incluida la competencia. Si una web no dice de cuándo son sus datos, no tienes forma de saber si sirven.
Tus datos no salen de tu dispositivo
Todo el cálculo ocurre dentro de tu navegador. Tu salario no viaja a ningún servidor, no se guarda en ninguna base de datos y no hay forma de que nadie —incluido el dueño del sitio— lo vea.
No es una promesa de marketing, es cómo está construido: el sitio no tiene servidor que procese nada ni base de datos donde guardar nada. Por eso las calculadoras siguen funcionando aunque se te caiga el internet después de cargar la página. Puedes comprobarlo tú: pon el teléfono en modo avión y verás que siguen calculando.
Tampoco hay registro, ni cuenta, ni correo que dejar para usar nada.
Quién está detrás
SalarioLimpio es un proyecto personal de Saúl Martínez, desde El Salvador. No es un despacho, ni una firma contable, ni una empresa: es una persona que quiso hacer bien una herramienta que hacía falta.
Eso tiene una consecuencia honesta que conviene decir: no soy abogado ni contador. Lo que aporta este sitio no es criterio profesional sobre tu caso, es rigor en la verificación de las cifras y en citar la norma exacta para que puedas comprobarlo o llevárselo a quien sí lo sea.
Por eso todas las páginas llevan el mismo aviso: esto es informativo y no sustituye a un contador, a un abogado ni al Ministerio de Trabajo. Para un caso concreto —sobre todo si hay un despido de por medio— consulta con un profesional. El Ministerio de Trabajo concilia gratis en el 130, y la Procuraduría General de la República representa sin costo a trabajadores sin recursos.
Cómo se sostiene
Con publicidad. Las calculadoras son gratis y sin registro, y los anuncios pagan el dominio y el alojamiento.
No se venden datos, porque no hay datos que vender. Y los anuncios nunca van encima de la calculadora: si la herramienta deja de ser cómoda de usar, el sitio pierde su razón de existir.
¿Encontraste un error?
Escríbenos. Si un número no cuadra con la norma, se revisa, se corrige y se documenta en la página de metodología, igual que los tres errores de más arriba. Está en la página de contacto.
Si además citas el decreto o el artículo, mejor: así la corrección es cuestión de horas y no de días.